ADVIERTEN QUE LA INFLACIÓN BAJA POR EL DESPLOME DEL CONSUMO Y NO PORQUE MEJORE LA ECONOMÍA REAL DE LOS CONSUMIDORES
-El INDEC mide la inflación con un termómetro vencido que no contempla los consumos actuales y que distorsiona las subas cotidianas de los precios de bienes y servicios-
El Defensor del Pueblo de la Provincia de Formosa Dr. José Leonardo Gialluca, advirtió que la desaceleración de los precios en junio, obedece a una fuerte caída del consumo en los hogares, el congelamiento de lis salarios y el incremento desmesurado de los servicios públicos esenciales que están asfixiando los trabajadores públicos y privados. El Funcionario Provincial, señaló que durante el sexto mes del 2026 donde según el INDEC, los precios habrían aumentado un 1,9% con una variación interanual del 33,5%, con lo cual, un hogar de 4 integrantes necesita de $ 1.531.473 para no ser pobres en junio, 2,2% más que el mes anterior. Agregó que, si bien este es otro mes de baja, la cifra del INDEC oculta una "realidad social alarmante", donde los servicios públicos esenciales junto a la salud, poseen valores que los usuarios y consumidores enfrentan con muchas dificultades, debiendo en la mayoría de los hogares recurrir al endeudamiento para mantenerlos. Esta situación explica, porque los comercios y las Pymes enfrentan cierres y caídas en las ventas, dado que la gente no tiene capacidad de compra para otros rubros. Gialluca, volvió a cuestionar las mediciones del INDEC, señalando que continúa utilizando una canasta de consumo con 22 años de antigüedad. De esta manera, “se mide la inflación con un termómetro vencido que no contempla los consumos actuales, lo que distorsiona la percepción cotidiana de la suba de precios”. Por ello, alertó sobre el empobrecimiento de la población argentina, que no crece hace 15 años aproximadamente. La situación es crítica para la clase media, donde se requiere cerca de 1,5 millones de pesos por familia para no ser pobre, monto que la mayoría de los trabajadores, incluso los registrados no perciben. A esto debemos sumarle los aumentos pendientes en los combustibles y tarifas, que el Gobierno Nacional viene pisado, pues sus incrementos, terminan siempre trasladándose a toda la cadena de costos por la extensión territorial de nuestro país y que golpea más fuerte en nuestra provincia, que se encuentra geográficamente alejada de los grandes e importantes centros de distribución y entonces el costo de fletes y logística siempre lo terminamos sufriendo y pagando, usuarios y consumidores.